Estamos en un punto donde se empieza a valorar la obesidad como una patología a través de la ciencia y a su vez como algo normalizado en la sociedad, esto es totalmente visible en publicidad, donde salen maniquís obesos como algo normal, cuando no lo es. Algunos podrán decir, que todos nos merecemos tener tallas de camisas para hacer deporte y no les quito la razón, pero no debe ser algo normal, más bien debería ser fuera de lo común. Esto es un problema que va a ir a más y a peor en los años y probablemente es por el ritmo de vida que tenemos, donde no nos permite disfrutar de nosotros mismos debido a la cantidad de horas de trabajo que debemos realizar al día o bueno ese es el argumento principal.

Esto anterior, para mí, es falso, si nos paramos a pensar, 1 mes tiene 4 semanas, las semanas 7 días y cada día 24 horas, que significa esto, que entrenar 1 hora al día no es descabellado.

Entrenar 1 hora al día resulta entrenar 7 horas a la semana, es decir, 7 horas de 168 que tienes semanalmente. Si hablamos al mes, entrenas 28 horas de 672 que dispones. A quien no le salen las horas ni los números cuando me dicen que no tiene tiempo es a mí.



Introducido el tema, hablemos de lo realmente importante.

Sabemos que la grasa puede “comunicarse” con otros tejidos a través de moléculas (adipoquinas) y por ende, la masa muscular y la grasa están en contacto. Por otra parte, sabemos que el tejido muscular es capaz de liberar mioquinas.

Las mioquinas actúan ejerciendo un control sobre las moléculas que se producen en el tejido adiposo y actúan como hormonas protegiendo incluso contra enfermedades asociadas a inflamación crónica.

Es por ello que la relación entre el músculo y la grasa es realmente importante tanto para la vida como para la salud. De hecho, se sabe que cuanto más crece el adipocito, más capacidad tiene de producir adipoquinas, incrementando la probabilidad de patologías. A su vez sabemos que cuando se pierde masa muscular se reduce la cantidad de mioquinas que el músculo genera, ambos procesos son clave para el mantenimiento de la salud y el alejamiento de las patologías.

Adipocito: célula que presenta la maquinaria adecuada para almacenar una gota lipídica en su citoplasma, sin que se produzca daño asociado, es como el almacén de la grasa.

A partir de aquí, debes saber que el tejido muscular y el adiposo son órganos endocrinos, con funciones muy parecidas al hipotálamo, a las glándulas suprarrenales, a los testículos y ovarios, a la hipófisis o a la glándula tiroides, esto significa que la afectación es directa a cada una de las células del organismo, además, mantiene el equilibrio estimulando procesos o inhibiéndolos. Por ejemplo, en este caso, el tejido muscular y el adiposo son capaces de secretar varias moléculas ya mencionadas anteriormente (adipoquinas y mioquinas) y estas son capaces de cambiar nuestra salud para bien o para mal.

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Algún que otro estudio

En el 1981 Rudeman y sus amigos intentaron separar a dos grupos en una investigación llamándolos obesos metabólicamente saludables y metabólicamente enfermos, se puede interpretar que los primeros en un porcentaje muy elevado estarán “incubando” la enfermedad, efecto también llamado “honeymoon obesity”.

Actualmente y justo en el 2019 salió un estudio de Lacobini y colaboradores que añadían otro grupo, los llamados sujetos magros pero con condiciones metabólicas similares a los obesos metabólicamente enfermos, es decir, no son aparentemente obesas, pero el estilo de vida resultará en patología.

Algo importante sobre la edad y la masa corporal

Los parámetros para medir la salud, actualmente se basan en dos aspectos, peso y edad. Esto es un error, ya que el envejecimiento se asocia a algo parecido a la obesidad, y esto sucede porque tienen una masa corporal normal, pero una masa muscular ausente (normopeso) podríamos decir que está bien a simple vista, pero no a nivel interno, para entendernos mejor.

Normalmente como se posee una masa corporal dentro de lo llamado normal, no se trata y mucho menos se detecta. Aquí vemos otros acontecimientos como es que la grasa se acumula en la zona abdominal y sus órganos (sobre todo en hígado) esto es cuando hablamos de manera interna, pero de manera externa sucede con la masa muscular, la grasa se almacena en ella y cuando los depósitos se llenan de manera considerable y la grasa no puede ser metabolizada la situación final es una patología o varias.

Vigila a tus mayores, el músculo es muy importante para ellos.

La clave del pastel

Sabemos que la inactividad se asocia con pérdida de la masa muscular, esto supone aumentar la adiposidad visceral, resistencia a la insulina, obesidad, diabetes… ¿entonces la clave del pastel es comer bien? Sí, pero no lo más importante, ya que si comes bien pero sigues sentado en el sofá, tu masa muscular va a seguir igual. Así que, lo importante es aumentar la masa muscular, esto no significa que tienes que hacerte “hulk” significa que la aumentes respecto a la que tienes actualmente.

Dicho rápidamente, la solución al problema está en el músculo y este es la clave para oxidar (quemar) los lípidos o la grasa. Como has leído anteriormente el músculo es capaz de mantener la homeostasis corporal, ejerciendo funciones de endocrinas y con ello siendo muy positivo de cara a mejorar la salud.

En otras palabras, músculo es estética hasta cierta edad, hay un momento en que la estética pasa a un segundo plano y lo que se valora es la salud, cuando tenemos músculo y entrenamos de manera sistemática (efecto crónico) para mantenerlo o aumentarlo, ejerce un efecto antiinflamatorio (efecto agudo) y esto repercute en protección frente a procesos inflamatorios.

Por tanto, elige bien la forma de “perder grasa”  deja de salir a caminar como tu rutina diaria, esta afirmación de “caminar es lo mejor” se queda corta en el siglo XXI. Mejor intenta entrenar fuerza y mejora la masa muscular no para estar más fuerte, que también, sino por varias razones de más peso, la primera es evitar el desarrollo del tejido adiposo (grasa) que conlleva la producción y liberación de adipoquinas que son inflamatorias y por otro lado evita perder masa muscular que es la que controla directa o indirectamente tu salud interior. Si tu entrenamiento se basa principalmente en caminar perderás músculo y esto no te conviene ni a ti ni a tu salud.

Referencias e investigación consultada por año (de más antiguo a recientes)

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/7270486

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/15772055

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https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC6941068/

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