La ciencia lo demuestra

Cuando hablamos de envejecer, es un proceso totalmente biológico e inevitable, por eso la frase morir viejo lo más joven posible nos da a pensar, ¿qué sentido tiene llegar a altas edades si la salud no va de la mano? Estamos en un momento donde las pastillas nos alargan la vida pero no nos dan la salud deseada, sin dejar de lado la sociedad actual, sedentaria y con una comida nefasta.

En el 2002 Matter y colaboradores y en otro estudio muy similar Rantanen y colaboradores (2000) mostraban que hay una fuerte asociación entre la fuerza a nivel muscular y la mortalidad en cualquier causa. Todo esto da que pensar, ya que generar fuerza esta en todos y cada uno de los movimientos de la vida cuotidiana, desde caminar, hasta sentarte, limitar el uso de fuerza al día-día, sin mejorarla constantemente de cualquier modo, es la antesala de la muchas enfermedades en la actualidad.

Realmente, si nos damos cuenta, el envejecimiento va asociado a la pérdida del tamaño del musculo, y es la parte visible de la realidad fisiológica. Pero cuando nos centramos en la capacidad de desarrollar fuerza, ¿se ve alterada? Obviamente si, y aquí empieza el problema como veremos a continuación.

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/12242311

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/10795731

Otros autores llegan a conclusiones muy parecidas, como es el caso de Katzmaryk y Craig en el 2002. En este caso los resultados sugirieron que la fuerza en los abdominales (resistencia muscular) puede ser un predictor de la mortalidad.

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/11984288

En algunas investigaciones se ha relacionado la dinapenia en los hombres (pérdida de masa muscular, fuerza y funcionalidad) con la testosterona y el IGF-1 dando como resultado algo que a simple vista parece obvio, a más edad, menor producción de fuerza y menor capacidad de crear masa muscular. Pero también hay estudios donde nos dicen que IGF-I es una hormona pleiotrópica que en las personas mayores puede afectar positivamente el sistema cardiovascular, el sistema nervioso central y la función física. Veamos que conclusiones podemos sacar.

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/11549640

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/16760634

Centrándonos en las motoneuronas, que juegan un rol importante, se asocia la vejez a la perdida de estas, pero a su vez se observa que el tamaño de las que sobreviven aumenta considerablemente, como asumiendo el rol de las que ya no están. Todo esto está asociado directamente con una reducción significativa de fibras tipo 2 con respecto a las de tipo 1 y aquí está la posible explicación de la pérdida de fuerza en personas mayores, las que deben predominar para poder ejercer fuerza son las de tipo 2, justo las que desaparecen. Todo esto nos lo cuenta Andersen en el 2003.

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/12535316

Essen-Gustavsson y Borges en el 1986 nos muestra la pérdida de fibras musculares en función de la edad en hombres  y mujeres.

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/3953298

La solución parece aparentemente fácil, sabemos que cuando las proteínas musculares no ejercen su función (desuso) son capaces de proveer otros procesos metabólicos cediendo los aminoácidos. Entonces, si la edad, la incapacidad de realizar actividades diarias y la perdida de proteínas musculares está relacionada la clave será mantener las reservas de aminoácidos musculares lo más altas posibles incluso cuando envejecemos. Esto lo explica Yarasheski en el 2003.

https://academic.oup.com/biomedgerontology/article/58/10/M918/534918

CONCLUSIÓN

Llegados a este punto creo que no es de más decir que el musculo grande no es sinónimo de capaz de producir fuerza, aunque pueda ir ligado sin ninguna duda. Cuando hablamos de salud hablamos de la capacidad de generar fuerza para que nos permita realizar cualquier actividad que se presente en el día a día, desde que nacemos hasta que morimos.

Pensar que el tejido muscular y los huesos son la clave, dejando de lado el sistema nervioso central es un error un poco instaurado en la cultura actual, por eso se sigue prescribiendo a las personas mayores ir a nadar, pero no se sabe muy bien porque, o hacer actividades ligeras con un impacto mínimo, si el mundo entendiera que la única manera de alargar la capacidad activa de la persona es entrenando las estructuras musculo-esqueléticas junto con el sistema nervioso central podríamos cambiar la manera de morir viejo estando deteriorado por morir viejo lo más joven posible. Pero todo apunta a que no vamos por el camino adecuado incluso sabiendo que cuando las estructuras que hemos hablado anteriormente no funcionan, la calidad de vida se desmorona, ¡acuérdate!, capacidad de aplicar fuerza es sinónimo de vida.

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